Cecilia Giménez, la habitante de Borja que alcanzó notoriedad internacional en 2012 por su peculiar restauración del fresco del Ecce Homo en el Santuario de la Misericordia, murió este 29 de diciembre a los 94 años.
Su deceso ocurrió en la residencia de ancianos de Zaragoza. Vivía con problemas de salud y demencia senil.
Giménez, aficionada a la pintura y feligresa del santuario, decidió intervenir de manera voluntaria la obra original del siglo XIX, realizada por Elías García Martínez. El resultado se convirtió en un fenómeno que dio la vuelta al mundo, generando memes, titulares y debates sobre la conservación del patrimonio.
Lo que comenzó como un episodio de crítica y burla popular pronto se transformó en un símbolo cultural.
El “Ecce Homo” restaurado atrajo a miles de visitantes a Borja, revitalizando el turismo local y convirtiéndose en un inesperado motor económico para la comunidad.
El alcalde de Borja, Eduardo Arilla, confirmó su fallecimiento y destacó el afecto que la población sentía por ella subrayando que su acción, puso a la localidad en el mapa mundial.
La muerte de Cecilia Giménez, cierra un capítulo singular en la relación entre arte, comunidad y cultura digital.
Su gesto, nacido de la buena fe, trascendió fronteras y se convirtió en un símbolo de cómo los errores pueden transformarse en oportunidades inesperadas.