Al menos dos personas murieron en Países Bajos, debido a incidentes violentos.
La Policía neerlandesa califica estos actos como algo “sin precedentes”.
Además, un enorme incendio destruyó una iglesia del siglo XIX en Ámsterdam. El fuego se declaró en la madrugada del jueves en la Vondelkerk, una atracción turística con vistas a uno de los parques más importantes de la ciudad desde 1872.
Se espera que la estructura del templo permanezca intacta, según las autoridades de Ámsterdam. No se aclaró la causa del incendio.
En la ciudad de Nimega, un joven de 17 años murió en un incidente con fuegos artificiales, la Policía no ha dado más detalles al respecto. Y en la ciudad de Aalsmeer, al sur de Ámsterdam, un hombre de 38 años murió en otro incidente relacionado con fuegos artificiales que aún se investiga.
Nine Kooiman, del Sindicato neerlandés de Policía, denunció la “violencia sin precedentes contra la Policía y los servicios de emergencia” en todo el país en la noche vieja.
En la ciudad de Breda, le lanzaron bombas molotov a la Policía. El hospital oftalmológico de Rotterdam informó que había atendido a 14 pacientes, 10 de ellos menores, por lesiones oculares. Dos fueron operados.
La violencia se extendió en Países Bajos, incluida Alemania.