El descarrilamiento de un tren de alta velocidad en Adamuz, Córdoba, el domingo por la tarde deja hasta ahora 40 víctimas mortales y más de cien heridos. 41 personas están hospitalizadas y 12 son atendidas en la Unidad de Cuidados Intensivos.
En los dos convoyes viajaban cerca de 500 personas: 294 viajaban en el tren de la empresa italiana Iryo, que iba de Málaga a Madrid y 184 pasajeros iban en el Alvia que viajaba de Madrid a Huelva y es de la empresa española Renfe.
El presidente Pedro Sánchez, decretó tres días de luto oficial y afirmó que van a dar con la verdad.
La empresa Iryo, informó que el tren accidentado había pasado la última revisión hace cuatro días. El presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, aseguró que la investigación continuará y que el trabajo de identificación será “intenso, duro y complicado”.
La Guardia Civil habilitó oficinas para la recolección de muestras de ADN y acelerar la identificación de las víctimas en Madrid, Sevilla, Córdoba, Huelva y Málaga.