Los pueblos sinaloenses están contra el proyecto de la planta de amoníaco, en Sinaloa.
“Tomaremos la instalación hasta que haya resultados”, declaró el gobernador indígena de Ohuira, Felipe Montaño Valenzuela, después de platicar con la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena.
Desde hace más de diez años, los pueblos Mayo-Yoreme, denuncian el ecocidio y etnocidio que causaría la construcción de una de las plantas de amoniaco más grandes del mundo en la bahía de Ohuira, en Sinaloa.
Al no tener resultados, dijeron que tomarán la instalación de inversión suiza-alemana; “hablamos de la muerte de la bahía y el desplazamiento de los pueblos originarios, explicó el gobernador de los pueblos, Felipe Montaño Valenzuela.
La industria, succionará 2 mil metros cúbicos de agua salada por hora para enfriar el amoniaco.
Al descargar esa agua, tendrá tres grados más y afectará al ecosistema y a la pesca, fuente de alimentación para las comunidades.
La planta podría producir fugas de gas y generar nubes tóxicas.
La instalación lleva un 88 por ciento de avance y ya “rellenaron 28 hectáreas de humedales, tumbaron manglares, y parte de la fauna ya migró”. La comunidad Mayo-Yoreme, no aceptará el proyecto, dijo el gobernador de Ohuira.