Al continuar con el espíritu mundialista en este espacio cultural, ahora es importante considerar que la pelota utilizada en el juego de pelota mesoamericano practicado desde el 1400 a. C estaba hecha de hule o caucho macizo y otras fibras naturales.
Este material se obtenía del látex extraído del árbol de caucho (Castilla elástica), que a su vez se mezclaba con el jugo de otras plantas para darle mayor consistencia y elasticidad.
Por lo tanto, las pelotas usadas para jugar, eran esferas sólidas, pesaban entre 3 y 5 kilos y podían medir de 10 a 30 centímetros de diámetro
Hablamos de una pelota elaborada con hule natural macizo, su bote se debía a la vulcanización de esta planta, proceso resultante de la mezcla de un 50% de savia del árbol del hule y un 50% de la molienda de la enredadera Ipomoea alba o de otras resinas naturales, con lo que conseguía la consistencia perfecta para que la pelota tuviera la botabilidad propicia para el juego.
Según testimonios de los españoles de aquella época, la pelota parecía tener un hechizo pues nunca habían visto algún objeto que de esa manera botara y rebotara.
Es decir, en lo concerniente a las antiguas pelotas de goma y otras pruebas arqueológicas, existe consenso entre la mayoría de los científicos que las antiguas pelotas utilizadas en la versión pelota-cadera estaban hechas de una mezcla de caucho y la resina de guamol (Calonyction aculeatum).
De tal manera que la pelota utilizada en la antigua versión pelota-mano o pelota-palo del juego de pelota, fue probablemente un poco más grande y más pesada que una pelota de béisbol moderna.
También hay que considerar otros elementos de la vestimenta utilizada en el juego de pelota además del esférico, por ejemplo, el “traje para los jugadores” específicamente para la versión pelota-cadera consistía en un taparrabos, a veces complementado con protectores de cadera de cuero.
Los taparrabos se observan en las primeras figuras de jugadores del juego de pelota de Tlatilco, Tlapacoya y de la cultura olmeca.
Con relación a las rodilleras, pueden observarse en una variedad de jugadores de muchas áreas y épocas, y son usadas en la actualidad por los jugadores de ulama que utilizan el antebrazo; y los guantes aparecen en el relieve de Dainzú, que data de alrededor de 500 a. C., así como en los jugadores aztecas dibujados por Weiditz, dos mil años más tarde.
En muchas culturas, un grueso cinturón, probablemente hecho de mimbre o madera cubierta de tejido o cuero proporcionaba protección adicional al jugador.
El balón de fútbol ha evolucionado desde esferas de caucho rellenas de materiales naturales en el año 1400 a. C hasta los modernos balones sintéticos de alta tecnología.
Los cambios clave incluyen la adopción de la vulcanización del caucho (1855), el icónico diseño de 32 paneles (1970), la impermeabilización (1982), hasta la incorporación de sensores de alta tecnología integrados a los balones del Mundial FIFA 2026, tanto en el Trionda como en el Trionda Final utilizado en las fases decisivas de este torneo de futbol.
Heidy Wagner Laclette
Cronista Honoraria de Cadereyta de Montes