Bordadoras mayas reclamaron el reconocimiento de derechos sobre sus huipiles tradicionales, cuyos diseños ancestrales han sido utilizados por la industria de la moda sin autorización, sin reconocimiento de su origen cultural y sin compensación para las comunidades creadoras. La información fue publicada originalmente por El País, México.
Desde hace años, grandes marcas de moda han reproducido patrones, colores y técnicas tradicionales en colecciones comerciales sin consentimiento ni reconocimiento a las comunidades que han preservado estos saberes textiles de generación en generación.
Esta práctica, constituye una forma de apropiación cultural que perpetúa la desigualdad y la invisibilidad del trabajo artesanal indígena.
Las bordadoras sostienen que el reconocimiento de sus derechos permitiría no solo proteger los huipiles frente a la apropiación industrial, también fortalecería la economía de las comunidades y aseguraría la transmisión de los saberes textiles a las nuevas generaciones.
Las artesanas mayas ponen sobre la mesa la necesidad de revisar las leyes de propiedad intelectual, de promover una relación más equitativa entre la industria de la moda y los pueblos originarios, y reconocer que los diseños tradicionales son patrimonio vivo, no recursos libres para la explotación comercial.